Dentro del marco del proyecto de Acreditación, uno de nuestros objetivos de llama “Historias de nuestros Abuelos/as”. Este artículo nace del trabajo del alumnado de 4º de Diversificación, quienes han dado voces a las generaciones de sus abuelos/as . Esta experiencia intergeneracional, alineada con los objetivos de la acreditación Erasmus+, nos recuerda la importancia de recuperar, preservar y aprender de las voces y de la memoria viva de nuestros mayores. Sus historias no solo enriquecen el conocimiento del pasado, sino que fortalecen los valores de respeto, empatía y ciudadanía activa entre jóvenes y mayores. Este testimonio colectivo es un puente entre generaciones y un ejemplo del poder de la educación para cultivar vínculos humanos duraderos.

Aquí tienes el artículo completo:

LA RIQUEZA DE LAS RELACIONES INTERGENERACIONALES  ¿CUÁNTO PODEMOS APRENDER DE NUESTROS ABUELOS Y ABUELAS?

El alumnado de 4º Diversificación en este curso 2024-2025 ha estudiado acontecimientos históricos del siglo XX tan importantes como la Guerra Civil en España (1936-1939).

Una de las actividades que hemos realizado ha consistido en que los alumnos y alumnas han buscado personas mayores de su entorno para poder entrevistarles y buscar así información sobre cómo era la vida en la época de la posguerra.

En algunas ocasiones ha sido posible entrevistar a sus abuelos y abuelas, pero a veces esto no ha podido ser porque son personas muy mayores que superan los 80 años y que desafortunadamente han dejado de estar a nuestro lado. En ese caso hemos animado a los chicos y chicas a entrevistar a personas cercanas o conocidas de su barrio, de su pueblo etc.

Hemos recabado información sobre cómo era la vida en la infancia, si era posible para todos ir al colegio o al médico, por ejemplo.

Hemos aprendido cosas importantes, como que apenas había juguetes, había poca ropa, especialmente abrigos y no todos los niños y niñas podían aprender a leer y escribir. Desde muy pronto había que trabajar y ayudar en el campo o en la casa.

Ir al médico también era algo que no estaba al alcance de todos, y en ocasiones se morían personas por no tener acceso a medicamentos, pruebas y centros médicos cercanos.

Ser de un bando político u otro dependía realmente de la zona en la que vivías, no había libertad de expresión y la gente vivía con miedo, especialmente si después de la guerra se te asociaba con el bando perdedor.

Los alumnos y alumnas de 4º Diversificación han aprendido cosas importantes que han sucedido no hace tantas décadas. En España se pasó hambre en la posguerra, y fue duro sobrevivir.

Aún así, los abuelos, abuelas y mayores entrevistados son personas fuertes y resilientes. Saben valorar las cosas que han mejorado, el acceso a la educación, a la sanidad, la libertad de expresión, la mejora en las viviendas….  También echan de menos el sentimiento de cercanía entre las personas, la ayuda entre vecinos, familia, la vida en comunidad que es tan importante y que hoy en día a veces olvidamos porque estamos más pendientes de las pantallas que de las personas que nos rodean.

Este trabajo ha servido para que los alumnos y alumnas sepan valorar todo lo que tenemos, y especialmente para apreciar el esfuerzo y fortaleza de la generación de nuestros mayores. Tenemos que escucharles, porque desafortunadamente su sabiduría no estará siempre al alcance de poder hablar con ellos.

Autores tan importantes como José Luis Sampedro, hijo adoptivo de Guadalajara y Premio Nacional de las Letras Españolas, nos han dejado constancia literaria de esta riqueza que tenemos y no debemos perder. Los personajes de Salvatore y Bruno, abuelo y nieto en la obra “La Sonrisa Etrusca” nos dejan escenas entrañables.

Contar a otras generaciones todo lo que hemos vivido nos enriquece y nos llena de vida.

Creamos unos lazos que no se rompen nunca, porque hemos podido verter esas gotas de experiencia y sabiduría que servirán para cimentar y sostener a las generaciones futuras.

De esta manera, apreciamos lo que tenemos y podemos aprender a no repetir errores pasados, en el caso de España, a no luchar en guerras sin sentido.

Estos son aprendizajes universales que nos hacen valorar la unión necesaria entre generaciones.